Siguiendo con la vena romántica, unos pasajes de una novela que he descubierto hace poco...
Preciosa... corre... Preciosa... Galatea, Jane, la ninfa de Queen Kong... ah, la amaba... me hundí en sus grandes ojos castaños, ámame compañera, ámame, no me abandones, sígueme... Ah... el placer... el amor. Amar, amar y no pensar en nada -solo en ti-, tuyo. "Qué hago", te preguntaron sin palabras mis ojos. "Lo que quieras", respondieron tímidos los tuyos... yo tampoco sabía... comencé a besarte, suave, muy suavemente, y mi mano, suave como las uvas, apenas rozaba tu rostro. Te miré con sorpresa y cierto temor. Acariciaste mi boca, mis ojos, mi cuello... "¿Sigo?", preguntó mi nublada voz... Respondiste con tus ojos... "lo que quieras".

7 comentarios:
¿no debería decir corre, precioso, corre? :))) muak
Oye, que llego de la mano de amaterasu y me encuentro con un blog genial. ENhorabuena. Me ha gustado muchísimo. Te espero en el mío. Un fuerte abrazo
qué bonito... perfecta descipción, se puede sentir, se puede tocar. Me ha gustado muchísimo
Mil gracias por todo ;)
Me gusta la historia y me impresiona el hecho de que alguien pueda saber exactamente lo que desea la otra persona en ese momento. Impresionante y sin palabras. Un beso.
No sé como será el resto del libro pero has elegido un buen trozo como ejemplo, es precioso todo lo que dice.
Y yo me pregunto: ¿¿Tendrá que pasar mucho tiempo hasta que alguien sepa lo que desea la otra persona sin usar las palabras??
Besos :o)
Un párrafo muy bonito. ¿Y cómo es que te llegó esta vena romántica?
Besos.
Publicar un comentario en la entrada